FERNÁNDEZ MALLO

ENTREVISTA AL ESCRITOR AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO
/ INTERVIEW

Por Angela Juarranz, Lucía Fernández, Laura Miguelañez
06.2014 · Madrid

"Docuficción
Nos interesa la relación que tienen tus escritos con una realidad documentada, el uso de referencias y samplers, y que a su vez se emancipa de una descripción naturalista para derivar en versiones ficticias, o se reformulan, generando versiones nuevas.
En Limbo, repiensas algunos lugares desde puntos de vista no convencionales, como la casa del protagonista, vista desde Google Earth, convertida en un desierto vectorial; o la deformación de la percepción del espacio del secuestro, desde el propio cuerpo y los objetos. ¿Existe una necesidad cuasi-científica o poética de recabar información de parámetros poco habituales? ¿Cuánto de realidad tienen, bajo tu punto de vista, estas nuevas variables?
R: En mi opinión, mi método de creación –al que llegué de manera orgánica y del cual hasta hace muy poco tiempo no he sido muy consciente-, es el manejo y reciclaje de los residuos, ya sean éstos físicos o simbólicos. Algo así como, por decirlo paródicamente: todo lo que los demás no quieren yo lo voy reciclando en mi beneficio. Si nuestra sociedad es compleja hay que narrarla con los mecanismos de esa misma complejidad, de lo contrario hay un desfase que impide la comunicación. La utilización de esos datos a los que os referís, que son residuos en tanto en cuanto la literatura no acostumbra a fijarse en ellos, responde a mi mirada sobre lo real, que tiende a conectar en red y después intentar poner por escrito todos esos materiales y conexiones a través de historias. Que algunos materiales sean “reales” y otros “ficticios” es algo que no creo que tenga interés alguno para la literatura. La literatura trata el cómo no el qué. ¿Acaso alguien sabe qué hay de real o ficticio en el Quijote? Eso tiene interés para un historiador pero no para un novelista o un poeta en tanto que tal. Por otra parte, la utilización de esos materiales atípicos y de rehecho es una actitud crítica respecto a lo real y, en ese sentido, es política. No digo política en el sentido moralizante –mis novelas no aspiran a pastorear al lector-, sino en el sentido de minas de profundidad que hacen cuestionarse qué es un hábitat, qué es un entorno. Plantear preguntas más que intentar ofrecer consoladoras respuestas.
(...)"

Texto completo en:
'Ficción', Revista 255.255.255 Arquitectura Editorial Experimental nº18, Madrid: Escuela Técnica Superior de Arquitectura, 2014.
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